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Un siglo de tapas
¡Las primeras latas de conserva utilizadas por el ejército
y la marina sólo podían abrirse con la ayuda de un martillo!
Aunque el estudio del concepto de la tapa de fácil apertura comenzó
hace más de un siglo, no fue hasta los años setenta cuando
se fabricaron las primeras tapas de fácil apertura de aluminio
para latas de pescado. Las tapas de acero salieron al mercado a principios
de los años noventa, en el marco de una alianza entre Mars –empresa
líder en el mundo de la fabricación de alimentos enlatados
para mascotas-, Crown –fabricante mundial de envases de metal-
y los fabricantes europeos de aceros para envases, entre los que se
encontraba Arcelor Packaging.
Las tecnologías y los procesos de fabricación ha permitido
obtener calidades de acero adaptadas a la fabricación de tapas
de fácil apertura. Los fabricantes de latas han modificado progresivamente
sus parámetros de funcionamiento, de manera que el proceso de
indentación permanezca en los límites exigidos para evitar
una ruptura imprevista, a la vez que se reduce el esfuerzo de apertura.
El éxito de la fácil apertura en Europa
Las tapas de fácil apertura se han convertido en la principal
modalidad de cierre de las latas de conserva en Europa. Los volúmenes
de acero utilizados para esta aplicación aumentan. Arcelor Packaging
producirá más de 100.000 toneladas de acero para tapas
de fácil apertura en 2006 (frente a 91.000 toneladas en 2005).
Este crecimiento se nota en todas partes. En Europa del Este, con un
porcentaje en lastas de acero de 3 y 2 piezas del 79% en 2005 (frente
al 71% en 2001); en Europa meridional (Italia, España) en el
mercado de pescado, salsas y fruta, e incluso en Europa del Este (Hungría
y Polonia), con volúmenes menores. Su uso se ha generalizado
en Europa para los alimentos destinados a mascotas (2.207,8 millones
de unidades en 2005, un incremento del 33% con respecto a 2001) y para
los platos precocinados (1.599,7 millones de unidades, un incremento
del 21% con respecto a 2001).

El boom americano
La introducción de las tapas de fácil apertura
ha sido reciente en el caso del mercado americano, donde no tuvo lugar
hasta 2004, con las conservas de frutas. El aspecto práctico
ha seducido a los consumidores, lo que se traduce en un rápido
crecimiento de la demanda. En 2006, la fácil apertura ha conquistado
ya el 35% del mercado alimentario de las conservas (frente a un 79%
en Europa) y el Can Manufacturing Institute prevé una penetración
en el mercado hasta el 65%, o incluso el 75%, de aquí a 2008.
Una apertura cada vez más fácil
Un estudio realizado recientemente sobre los hábitos de consumo
indica que la facilidad de acceso al contenido de la lata se ha convertido
en un criterio de compra importante para el consumidor, y una prioridad
para los envasadores y distribuidores. El sector en su conjunto prosigue
con el desarrollo de nuevos sistemas.
Algunos fabricantes de latas han mejorado la geometría de la
tapa. Éste fue el caso de Crown, con su nueva generación
de tapas Eole III, en 2002. Crown trabajó igualmente la forma
de las lengüetas: las tapas de las latas de 73 mm de diámetro
están dotadas de una lengüeta curvada que facilita el agarre
de la anilla, sin dificultar el transporte de las latas durante el proceso
de llenado y de tratamiento, ni su apilamiento.
Innovaciones en el acero
Arcelor Packaging desempeña un papel importante en esta búsqueda
constante de modernización de las latas de conserva para atraer
a los consumidores. Se han puesto a punto dos nuevas soluciones en acero,
compatibles con las tecnologías de llenado:
- Maleïs para la esterilización sin contrapresión1.
Su microestructura modificada permite disminuir el esfuerzo de apertura
gracias a mayores coeficientes de alargamiento, al tiempo que se reduce
el grosor de las tapas.
- Creasteel para la esterilización con contrapresión2
. Este acero, fácilmente deformable, permite reducir el esfuerzo
de apertura hasta un 30%, al tiempo que se limita el riesgo de salpicadura.
Creasteel resulta perfecto para las tapas de forma en el mercado del
pescado o del paté. Hénaff, número uno en la industria
del paté en Francia, ha optado por este material para las tapas
de su producto estrella.
En todos los casos, la opción tecnológica responde a las
exigencias del sector en términos de calidad y de seguridad del
contenido; de estética, con unos diseñadotes que juegan
con las formas de las latas para adaptarlas a contenidos cada vez más
diversificados; y finalmente de practicidad, con la responsabilidad
de apilar las latas y las tapas de fácil apertura.
La lata de conserva en acero y su tapa son, por su forma, material y
resistencia, productos muy logrados, cuyas características tecnológicas
siguen evolucionando.
1 La esterilización sin contrapresión es la
esterilización clásica, utilizada desde hace varias décadas
por las empresas conserveras.
2 La esterilización con contrapresión consiste
en ejercer una presión externa para compensar el aumento de la
presión en el interior de la lata y permite la utilización
de tapas blandas, como las láminas –opérculos de
aluminio termosellados-. Este sistema es habitual en el mercado del
pescado y de los alimentos para mascotas.
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