Elije ingrediente


LA LATA: UN INVENTO REVOLUCIONARIO

Demetrio Fernández Paz
Director General del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria-Laboratorio del Ebro


Como en muchas ocasiones a través de la Historia, se da la paradoja de que uno de los más importantes avances de la Humanidad es fruto de un suceso dramático. Este es el caso de la conserva, producto de las guerras que enfrentaron a la Francia postrevolucionaria y Napoleónica con el resto de Europa durante el final del siglo XVII y principios del XIX.



Hasta entonces, los alimentos apenas si podían ser transportados o almacenados salvo aquéllos sometidos a los tradicionales métodos de conservación conocidos durante siglos, como la deshidratación, el ahumado o la salazón. La precaria situación de una nación en guerra, en la que tanto las tropas como la población civil eran diezmadas no sólo por las armas sino por el hambre y las toxiinfecciones alimentarias (cuyo origen sería desconocido hasta los descubrimientos de Louis Pasteur, bien entrada la segunda mitad del siglo XIX) avivó nuevamente el ingenio humano.

Así, Nicholas Appert se hizo acreedor en 1809 de un premio del Gobierno francés por el desarrollo de un nuevo método de conservación de alimentos basado en el tratamiento térmico de los mismos, inventando la conserva. Este hecho debe considerarse un hito crucial de la Historia ya que supuso dotar a la Humanidad de una herramienta que le permitía conservar, almacenar y distribuir a grandes distancias los alimentos. Además de la revolución que supuso sobre el comercio mundial de alimentos (quizás la primera piedra de la “globalización”) este descubrimiento es la primera victoria contra las hambrunas que periódicamente asolaban el mundo. A partir de este momento, se cuenta con una poderosa herramienta que permite disponer de reservas alimenticias a largo plazo, paliando los efectos de malas cosechas, plagas o las frecuentes guerras que desgraciadamente asolarían nuestro continente duran los siguientes 150 años
.

Hoy en día, las empresas de alimentación y bebidas constituyen el 20% del total de la producción industrial y el 70% del consumo de la producción agrícola española. Como primer sector de la industria manufacturera nacional, aporta el 15% del valor añadido y emplean al 17% de la mano de obra, alrededor de los 370.000 puestos de trabajo. Las exportaciones alcanzaron en el año 2000 la cifra de 10.613 M€ (millones de euros) y las importaciones supusieron en ese mismo año 13.219 M€. Las ventas netas del sector alimentario alcanzaron en 1999 los 53.491 M€. Paralelamente, este sector tiene también una gran importancia en el conjunto de la UE (el mayor productor mundial de alimentos y bebidas), con una producción anual de casi 600.000 M€ (cerca del 15% de la producción industrial total) y un volumen de exportación de aproximadamente 50.000 M€/año, lo que le convierte en el tercer mayor empleador, con más de 2,6 millones de personas (30 % en PYMES).

Es indudable que el ciudadano europeo es, cada vez más, un consumidor informado y exigente respecto a los bienes que adquiere, máxime cuando esos bienes tienen implicaciones sobre la salud, como es el caso de los alimentos. Esta circunstancia hace que en los últimos tiempos cobren especial relevancia los niveles de calidad, servicio y satisfacción que se ofrecen al consumidor, depurando aún más si cabe los controles sobre materias primas, procesos y productos finales.

Cabe destacar el importante avance científico-técnico alcanzado en los últimos años en materia de seguridad y calidad alimentaria. De este modo, tecnologías reservadas hasta hace muy poco tiempo a la investigación básica y a sectores punteros como la biomedicina son hoy rutinarias en Centros Tecnológicos (CC.TT.), al alcance de cualquier empresa alimentaria. Un claro ejemplo es la expansión de las técnicas de Biología Molecular desarrolladas a final de los años 80, como la amplificación de DNA. Estas técnicas, inicialmente utilizadas en investigación biomédica y diagnóstico clínico de enfermedades virales o cáncer, son actualmente objeto de investigación o uso rutinario en los CC.TT. con diversos fines, como la detección rápida de organismos patógenos en alimentos (Salmonella) e instalaciones (Legionella), la detección y cuantificación de organismos genéticamente modificados (OGMs) o la identificación de las especies animales utilizadas en la fabricación de un paté. En esa misma línea, técnicas como la espectroscopía de masas, hasta hace no mucho tiempo sólo disponibles en departamentos universitarios o grandes empresas, son ya rutinarias en la detección de residuos y contaminantes en alimentos (fitosanitarios, dioxinas, acrilamida, etc.) permitiendo a la industria alimentaria el máximo control sobre la seguridad de sus productos.

Desde 1809, el método de Appert ha sido perfeccionado en múltiples aspectos, aunque el principio es esencialmente el mismo, y la conserva en lata se encuentra en todos y cada uno de los hogares, proporcionando al ciudadano alimentos seguros, saludables y de calidad. De este modo, el consumidor disfruta actualmente de una considerable variedad de productos y formatos, pudiendo disfrutar tanto de las tradicionales conservas desarrolladas en los primeros tiempos (tomate, guisantes, etc.) hasta delicadezas gastronómicas listas para usar, como un foie a la brasa. La entrañable lata nos permite disfrutar de la buena cocina en nuestras propias casas a pesar de la escasez de tiempo de nuestro acelerado ritmo de vida y ha ayudado en buena manera a la definitiva incorporación de la mujer al mundo laboral. Probablemente, Monsieur Appert no fue nunca consciente de que, paralelamente a la Revolución Francesa, él estaba iniciando otra auténtica Revolución.

SANAS POR NATURALEZA (Juan M. Vieites Baptista de Sousa)
ATRIBUTOS DE LOS ALIMENTOS ENLATADOS (Martine Laville)
RAPIDEZ Y SEGURIDAD EN LA ELABORACIÓN DE CONSERVAS VEGETALES, UNA GARANTIA DE CALIDAD (Pedro J. Echeverría)
¿POR QUÉ EN ACERO? (Catherine Jung)
LOS ELEMENTOS NUTRITIVOS EN LA ELABORACIÓN DE LA SARDINA EN CONSERVA (Carlos Ruiz )
LOS ENVASES METÁLICOS EN LAS CONSERVAS VEGETALES (Jose Miguel Cascales)
LA CONSERVACIÓN DE PESCADOS EN LATAS DE ACERO (Miguel F. Braña)
 
CONSERVAENLATA.COM
UNA WEB DE CICE

El CICE es la organización que pretende dar a conocer las virtudes de las conservas en lata a través de programas divulgativos

enviar email