EL
FAISÁN
De origen asiático, el faisán fue descubierto por
los griegos en su viaje a la Cólquida -entre el Caúcaso
y el Mar Negro- en busca del vellocino de oro. Los argonautas se
encontraron con estas aves a orillas del río Phasis. Traído
a Europa, el faisán se convirtió en un plato muy admirado
por los romanos, que lo difundieron a los demás países
que formaban su imperio. |
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De
las más de 40 variedades existentes, el “Faisán
de Collar” es el más difundido en España. Las granjas
reproductoras de faisanes se concentran en las provincias de Toledo,
Ciudad Real, Cádiz, Aragón y en la zona de levante..
La carne del faisán está presente en las mesas más
elegantes y sibaritas de los mejores restaurantes y hoteles, aunque
la podemos encontrar también enlatada y cocinada al champagne
a un precio mucho más asequible. El paté de faisán
también lo podemos adquirir en conserva, con hongos, a la naranja
o al coñac, entre otras especialidades.
Las frutas, el vino y otras bebidas espirituosas son ingredientes indispensables
en una tradicional receta de faisán. Faisán guisado con
uvas, con jugo de naranja, con castañas o con manzana, mousse
de faisán o relleno con trufas, son algunos ejemplos.
Paladear un buen faisán no está reñido con ejercitar
una alimentación sana. Al igual que la carne del pavo o de la
avestruz, la del faisán posee un contenido muy bajo de colesterol.
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